Europa

Día 1: Oxford por Míriam

Pin
Send
Share
Send


Oxford es una ciudad pequeña situada a unos 80 kilómetros al oeste de Londres y es conocida sobretodo por su universidad. La Universidad de Oxford es la más antigua de habla inglesa y está compuesta de diversos colleges esparcidos por el centro de la ciudad. Aparte de los colleges, destacan otros edificios como la Bodleian Library y la catedral de Christchurch. Toda la ciudad está formada por casas bajas, y las calles están llenas de flores colgando de las farolas, todo muy bien cuidado. Siendo una cuidad pequeña y llana, el transporte que triunfa allí es la bicicleta. En cambio, no es muy recomendable desplazarse en coche por el centro, ya que está lleno de zonas azules y calles peatonales. Nosotros optamos por dejar el coche en algún parking y, por la noche, en casa de nuestra amiga Julia, más alejada del centro. Después de unas dos horas de coche, llegamos a Oxford hacia las 3 y media de la tarde. Habíamos quedado con Júlia en el centro, al lado de la Bodleian Library, para ir a comer. Su idea era llevarnos a «Vaults and Garden», una cafetería muy chula que está junto a una iglesia y tiene un jardín delante con mesas para comer. Pero claro, a las 4 de la tarde ya no servían el menú de mediodía, sino el de merienda, así que cambiamos de plan y nos fuimos a un pub cercano para comer (Pub Beefeater/The Mitre). En Inglaterra, los pubs no son solo un lugar para beber, sino que también sirven comida como fish and chips, jacket potatoes (patatas cocidas con piel y guarnición), hamburguesas y otros… Además los pubs tienen su encanto, con su decoración de madera, sus grandes mesas y bancos… todo invita a entrar y pasar un buen rato.

High Street

Con el estómago lleno ya nos vimos con más ánimos para empezar a conocer la ciudad. Pasamos por delante de la Bodleian Library y la Radcliff Camera, que está junto a la biblioteca pero no se puede visitar en plan turista. Por fuera, recuerda un poco a un baptisterio. Muy cerca de la biblioteca está la versión inglesa del Puente de los Suspiros de Venecia, con su estilo gótico. Nos metimos por un callejón y descubrimos una taberna con jardín, muy bonita, pero estaba bastante llena ya y nosotros queríamos ver más cosas… Otra de las cosas que llama la atención de los edifícios históricos de Oxford son sus gárgolas, que pueden representar animales, cabezas y algún diablillo. Son muy curiosas y son características de la arquitectura de la ciudad.

Réplica del puente de los suspiros.

Como los colleges se pueden visitar en general, quisimos entrar en uno, el Hertford College, pero era un poco tarde y sólo nos dejaron entrar al patio interior. Estaba muy bien cuidado, con su césped, sus flores y bancos, las trepaderas que subían por las paredes del recinto del college… daban ganas de quedarse un rato en un banco a leer, con tanta tranquilidad!

Interior del Hertford College

A salir, volvimos a Broad Street y pasamos por delante de la libreria Blackwell, un lugar que los amantes de los libros no se pueden perder! La librería es una pasada, con varias plantas, una de ellas especializada en libros antiguos. Entramos a curiosear un poco, pero tampoco tuvimos tiempo de mirar mucho, porque eran casi las 6 de la tarde y ya cerraban. En la tienda, destacaban los autores relacionados con Oxford, como Tolkien, C.S. Lewis o Lewis Carroll. También había ofertas de 3×2 muy tentadoras. Isabel se compró Twilight, Pride and Prejudice i Alice in Wonderland.

Entrada del restaurante The Mitre/Beefeter de OxfordFish & Chips es el plato tradicional inglés. Bacalao con un grueso rebozado y patatas fritas.

Pin
Send
Share
Send