Europa

Ruta en coche de seis días en Transilvania

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En diciembre de 2017 pasamos seis días en Transilvania, sin duda, la región más famosa de Rumanía. Bram Stoker tomó el mito de Vlad el Empalador como inspiración para su novela Drácula, cuyo castillo situó en Transilvania. Sin embargo, Transilvania es mucho más que el mito vampírico y es una zona rica en historia, cultura y paisajes. En esta guía os explicamos, qué ver, dónde dormir y qué comer durante seis días en Transilvania.

Vuelo a Bucarest desde Barcelona

Tomamos un vuelo desde Barcelona directo a Bucarest, la capital de Rumanía. Volamos con Wizz Air por 60€ hasta el aeropuerto internacional Henri Coandă en Otopeni, en las afueras de Bucarest. El vuelo con Wizz Air fue bien, pero hay que tener en cuenta que esta compañía solo acepta un bulto en cabina y son muy estrictos con esta norma.

Cambiar moneda en Rumanía

La moneda oficial de Rumanía es el leu (lei en plural). Al llegar cambiamos algo de dinero en el aeropuerto, pero solo lo mínimo necesario porque el cambio es muy malo. El cambio oficial en diciembre de 2017 estaba a 4,65 y en el aeropuerto solo te daban 4,12. En el centro de Brasov, en la Strada Republicii, hay diversas oficinas de cambio que ofrecían 4,61 por euro. En el centro de Bucarest también vimos oficinas de cambio con una tarifa similar.

Alquiler de coche en el aeropuerto de Otopeni (aeropuerto Henri Coandă)

Como el avión aterrizaba a las dos de la madrugada, muchas compañías de alquiler estaban cerradas. Alquilamos el coche en Sixt con Rentalcars, que tiene la oficina abierta 24 horas. Reservamos un coche con neumáticos de invierno durante seis días por 82€ con un seguro con una franquicia de 720€. Si se quiere bajar la franquicia a cero hay que pagar 20€ al día. Una vez haces el contrato de alquiler hay que ir a la zona de salidas (departures) a esperar la furgoneta de Sixt para que te lleve a su aparcamiento que está a unos dos kilómetros. Al llegar allí, el Skoda Citygo que teníamos reservado no tenía neumáticos de invierno, así que nos dieron un Dacia Logan por el mismo precio. Durante los seis días gastamos un total de 230 lei en gasolina (43 litros x 5,35 lei/litro)

Carreteras y conducir en Rumanía

A pesar de la inversión en infraestructuras que está haciendo la UE, las carreteras de Rumanía no son la bomba. Para ir de Bucarest a Brasov tomamos la carretera nacional DN1/E60 y la mayoría del recorrido es de solo un carril por sentido. La velocidad máxima a la que se puede conducir es de 90 km/h, aunque gran parte del tiempo era a 70km/h, especialmente en la zona montañosa de Transilvania. En esa parte, la carretera tenía algunos parches y baches. En la zona de Brasov, Bran y Sibiu suele nevar en invierno, pero los quitanieves pasan bastante a menudo y no tuvimos que usar cadenas en las ruedas gracias a los neumáticos de invierno.

La conducción en Rumanía es un capítulo aparte. El conductor rumano es impaciente al volante y no duda en saltarse los límites de velocidad y hacer adelantamientos kamikazes. Además, las mujeres al volante no abundan, y en algún momento me llevé algún improperio en rumano de significado fácilmente comprensible. Aun así, es fácil conducir por Rumanía y es la mejor manera de desplazarse para conocer el país, ya que el transporte público no es muy frecuente en algunas zonas y más en invierno que es temporada baja.

Dónde dormir en el aeropuerto de Otopeni (Bucarest)

Como llegamos muy tarde, buscamos un hotel cerca del aeropuerto para poder descansar antes de iniciar la ruta en coche por Transilvania. Nos alojamos en el hotel La Livada, que está a 10 minutos en coche del aeropuerto, en la carretera nacional DN1/E60 dirección Brasov. La habitación doble con baño privado nos costó 115 lei. La habitación está muy bien y la situación del hotel nos resultó muy práctica. El desayuno continental (café, cruasán, napolitana de chocolate, pan y mermelada) cuesta 10 lei por persona. El hotel no tiene aparcamiento, pero se puede aparcar en la calle sin problemas.

Dónde dormir en Brasov

Para visitar Transilvania pusimos base en Brasov y desde allí hicimos varias excursiones de un día. Nos alojamos en un apartamento en las afueras del centro histórico de Brasov. El apartamento era totalmente nuevo (edificio de 2012), tenía salón comedor y dos habitaciones con una capacidad de hasta cinco personas. Lo mejor de todo es que tiene parking propio y eso fue genial porque aparcar en el centro de Brasov es complicado. La única pega es que es un tercer piso sin ascensor. Las cuatro noches nos costaron 188€ y lo reservamos en Airbnb.

Dónde dormir en Bucarest

En Bucarest buscamos un alojamiento barato en el centro de la ciudad y que tuviera aparcamiento cerca para dejar el coche por la noche. Nos alojamos en el Cloud Living 9, un hostal/apartamento con 3 habitaciones. La habitación para dos personas nos costó 35€ y la individual 30€ (pudimos pagar en euros). La toalla no está incluida y hay que pagar 1€ por cada una. El apartamento tiene dos baños, que son compartidos, y un salón comedor. Como solo estábamos nosotros tres, tuvimos todo el apartamento para nosotros. Está muy bien situado, es muy nuevo y limpio. Además, el encargado de hacer el check-in fue muy amable. La pega es que no hay recepción, así que hay que acordar muy bien la hora de entrada. Por otro lado, el apartamento está en una finca catalogada como histórica por el gobierno y está a la espera de ser renovada. En esa finca hay un antiguo cine, actualmente cerrado y la verdad es que la escalera da un poco de reparo. Cuando finalmente renueven el edificio será una pasada.

El Clould 9 living no tiene aparcamiento, pero dejamos el coche en el parking del hotel Cismigiu. Dejar el coche 24 horas cuesta 10€ (se puede pagar en euros o en lei).

Ruta en coche de seis días en Transilvania

El primer día salimos sobre las 11 del hotel para ir en coche hasta la población de Sinaia, a unos 120 km de Otopeni. Tardamos unas dos horas en llegar y estaba todo nevado. Dejamos el coche en el aparcamiento junto al monasterio de Sinaia. La hora costaba 1,5 lei y el día entero 5. Desde allí caminamos unos 500 metros hasta el palacio de Peles.

Visita al castillo de Peles

Este castillo, más bien un palacio, fue construido a finales del siglo XIX como residencia de verano del primer rey de Rumanía: Carlos I. No es el típico castillo que nos viene a la mente en pensar en Transilvania, ya que este fue el primer edificio en disponer de electricidad y ascensor en Europa, además de otras comodidades como calefacción central, teléfono, etc. El castillo de Peles es el segundo más visitado en Rumanía tras el castillo de Bran.

El castillo de Peles se construyó entre 1873 y 1914 y tiene un valor extraordinario como monumento de la arquitectura europea típica de finales del siglo XIX y principios de XX. Sus salones muestran diversos estilos decorativos: neo-renacimiento alemán e italiano, neo-barroco, elementos de Luis XIV y Luis XV, rococó y otros. Abrió como museo en 1953 y alberga una gran colección de armas de todo el mundo y de bellas artes. Como dato curioso, también tiene dos puertas secretas.

El interior del castillo de Peles solo se puede ver con visita guiada en inglés o rumano. Hay dos tipos: la de la planta principal cuesta 30 lei y la visita completa 60. Nosotros hicimos la completa y nos pareció muy interesante. Si queréis hacer fotos en el interior hay que pagar 35 lei. En invierno el castillo está cerrado los lunes y los martes. Podéis consultar los horarios en su web.

Visita al castillo de Pelisor

A escasos 100 metros del castillo de Peles está el de Pelisor, la residencia de verano de los príncipes herederos. Este palacio es mucho más pequeño y «modesto», tiene poco más de 20 estancias. El estilo de decoración es art-decó y es mucho más luminoso y minimalista que el del monarca.

La entrada al palacio de Pelisor cuesta 20 lei y la visita se hace por libre. Las explicaciones de las estancias están en rumano, pero en la entrada nos dieron un folio con las explicaciones en inglés.

Dónde comer en Sinaia

En la zona de los palacios hay un par de restaurantes, pero si no se tiene reserva es complicado encontrar mesa, especialmente en los fines de semana y festivos. Delante del monasterio está el restaurante Casa Cu Farfurii, un restaurante regentado por un señor griego que ofrece un menú de mediodía por 25 lei (bebidas no incluidas) que estaba muy bien.

Tras comer seguimos la ruta con el coche hasta Brasov, donde pondríamos base las siguientes cuatro noches. Hasta Brasov tardamos más de una hora en recorrer los 45 kilómetros que la separan de Sinaia…

Sighisoara es famosa por ser la ciudad donde nació Vlad Tepes y personalmente fue la que más me gustó de las que visitamos. De Brasov a Sighisoara tardamos casi dos horas (117 km / carretera DN13 / E60) y aparcamos en la plaza Hermann Oberth a unos metros del acceso a la muralla. En todo el centro histórico de Sighisoara hay que pagar para aparcar, excepto los domingos. La hora cuesta 1,5 lei y el día entero 5.

El casco histórico de la ciudad está en una zona fortificada en lo alto de una colina. Como es una zona bastante pequeña, se visita en unas horas. Accedimos a través de la puerta Strada Turnului, donde está la oficina de turismo de la ciudad y donde podéis conseguir mapas. La edificación más prominente es la torre del reloj, a la que se puede subir. Al lado está la iglesia del monasterio y en frente la casa donde nació Vlad Tepes. Actualmente es un restaurante y por 5 lei se puede visitar la habitación donde nació. Sinceramente es una visita difícil de catalogar, pero que os recomiendo a pesar de todo. No doy más detalles. 😉

Al final de la calle Școlii está la escalera de madera con tejado que fue construida para que los estudiantes de la ciudad pudieran acceder más fácilmente a la escuela en lo alto de la colina. La escalera data del 1642 y termina ante la iglesia de San Nicolás. Para visitar la iglesia hay que pagar, pero junto a ella está el cementerio que bien vale la pena visitar. Al ser invierno, el cementerio estaba cubierto de niebla y parecía el escenario de una película de Tim Burton.

Desde allí caminamos hasta la muralla para visitar las torres que todavía se conservan. Las torres fueron financiadas por los distintos gremios artesanos de la ciudad, así que puede verse la torre de los fabricantes de botas, la torre de los fabricantes de cuerdas, de los herreros, carniceros, etc.

El suelo adoquinado, junto con las construcciones históricas y las casas con fachadas multicolor hicieron que Sighisoara me gustara mucho. Tras la comida emprendimos el regreso, pero en el camino hicimos dos paradas.

Visita a las iglesias fortificadas de Saschiz y Viscri

En Transilvania son famosas las iglesias fortificadas y varias de ellas están catalogadas como patrimonio de la humanidad por la Unesco. Ese día visitamos las de Saschiz y Viscri. Aunque tuvimos que visitarlas solo por fuera porque al llegar descubrimos que estaban cerradas.

Al ser invierno, muchas de estas iglesias estaban cerradas al público y lo cierto es que antes de ir nos fue muy complicado encontrar información en internet al respecto. La de Saschiz está junto a la carretera que conecta Brasov y Sighisoara y está cerrada de octubre a abril, aproximadamente. A 8 km de la carretera principal se alza una de las maravillas de la zona: la iglesia fortificada de Viscri.

Esta iglesia se encuentra en un pueblo un tanto remoto al que solo se puede llegar por una carretera en bastante mal estado. La lluvia y la nieve me hicieron dudar de si valía la pena recorrerla, pero se me pasó el miedo al ver otros turismos yendo y viniendo. La carretera tiene bastantes baches pero es transitable si se va muy a poco a poco. Al final encontramos el pueblo de Viscri y la iglesia. Está abierta todo el año pero de noviembre a abril solo se puede visitar de 11 a 15 horas y con cita previa al teléfono 0742069477. Llegamos a las 16 horas y, por desgracia, ya estaba cerrada. La entrada cuesta 8 lei.

La iglesia fortificada de Viscri, que empezó a construirse en el s. XIII, se considera una de las más antiguas de Rumanía. Además, es de las mejor conservadas y una de las joyas de la región. Lástima que solo la pudiéramos ver por fuera…

Dónde comer en Sighisoara

Esa zona del país tiene una gran tradición sajona, población que fue invitada a establecerse en Transilvania durante la Edad Media. Así que no es de extrañar que en el menú del restaurante del hotel Gasthaus Altepost Pension nos encontráramos una carta plagada de platos de la gastronomía alemana. Comimos spätzle (20 lei) y schnitzel (24 lei), y el agua nos salió por 6 lei. La comida estaba muy buena y el ambiente del restaurante me gustó. Los camareros fueron un poco toscos y tardaron en traer la comida, pero es algo habitual.

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El tercer día de la ruta por Transilvania decidimos tomárnoslo con calma. Visitamos la cercana iglesia fortificada de Prejmer en Tartlau y por la tarde hicimos una visita guiada por Brasov.

Visita a la iglesia fortificada de Prejmer

En las afueras de Brasov está la iglesia fortificada de Prejmer. Esta iglesia es uno de los monumentos más importantes de Transilvania. La iglesia de la sagrada cruz en Tartlau se empezó a construir en 1218 para la orden de los caballeros teutónicos. Cuando más tarde el rey Andrés II prohibió la orden, la iglesia se amplió siguiendo el estilo románico, estilo que aportaron los monjes cistercienses en el siglo XIII. Sin embargo, los constructores de esta iglesia fortificada eran los campesinos y artesanos sajones asentados en la zona. La población de Prejmer/Tartlau estaba en la frontera de las tierras que fueron concedidas a los sajones y estaban muy expuestos a a invasiones. La fortaleza empezó a consolidarse en 1421 después de la invasión de los turcos en Transilvania. En 1999 la iglesia fortificada de Prejmer fue inscrita por la Unesco en la lista de lugares patrimonio de la humanidad.

La entrada cuesta 10 lei y en horario de verano (de mayo a octubre) está abierta de lunes a sábado de 9 a 18h (los domingos de 11 a 18h). El horario de invierno (de noviembre a abril) es de 9 a 16h excepto los domingos, que es de 11 a 16 horas.

Visita a Brasov

Brasov es la séptima ciudad más grande de Rumanía y es una de las ciudades más visitadas de Transilvania. Sin embargo, el centro histórico de Brasov no es muy grande y se puede visitar en un día o en una tarde si se dispone de poco tiempo. Todos los días a las 15 horas se hace una visita guiada gratuita por la ciudad de Brasov (al final hay que pagar lo que se considere al guía).

La visita dura una hora y media, y en ella podemos descubrir la historia de la ciudad, conocida en la Edad Media como «La corona» (Kronstadt) por la forma que presentaban sus murallas a vista de pájaro. El punto de reunión es una fuente que hay en la plaza del Consejo (Piața Sfatului) frente al ayuntamiento. Es una visita realmente interesante y los guías son muy simpáticos. Es posible que al final incluso aprendáis a bailar una danza tradicional rumana.

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