Asia

Guía del viaje de 23 días a Vietnam y Camboya (primera parte)

Pin
Send
Share
Send


Día 1: Vuelo Barcelona-París-Ho Chi Minh
Día 2: Ho Chi Minh
Día 3: Excursión al delta del Mekong desde Ho Chi Minh
Día 4: Hoi An
Día 5: La montaña de mármol (Hoi An)
Día 6: La ruinas de My Son (Hoi An)
Día 7: Hue
Día 8: Las tumbas de los emperadores (Hue)
Día 9: Phong Nha Ke Bang (Dong Hoi)
Día 10: Cueva paraíso en Phong Nha Ke Bang (tren nocturno a Hanói)
Día 11: Crucero en la bahía de Halong (noche a bordo)
Día 12: Crucero en la bahía de Lan Ha (noche a bordo)
Día 13: Crucero en la bahía de Halong (Hanói)
Día 14: Hanói
Día 15: Excursión a Tam Coc (Hanói)
Día 16: Hanói y vuelo a Siem Reap (Siem Reap)
Día 17: Vuelo en helicóptero y «Big Circuit» (Siem Reap)
Día 18: Beng Mealea, Banteay Srei y ellago Tonlé Sap (Siem Reap)
Día 19: Angkor Wat y «Small Circuit» (Siem Reap)
Día 20: Relax en Siem Reap
Día 21: Nom Pen
Día 22: Nom Pen y autobús a Ho Chi Minh (Ho Chi Minh)
Día 23: Regreso a España

Al planificar el viaje, la primera intención era entrar por Hanói y salir por Nom Pen para aprovechar al máximo los días de vacaciones. Por desgracia, esta combinación salía muy cara. Por eso, al final entramos y salimos por Ho Chi Minh, ya que hay muchas más ofertas que con Hanói. El vuelo con Air France nos costó 600€. Antes de comprar un billete de avión a Vietnam, es importante tener en cuenta los vuelos internos que piensas hacer, porque Vietnam Airlines hace descuentos en los vuelos internos si se reserva el vuelo de España a Vietnam con ellos. Así, puede que el viaje salga más barato en total. Por ejemplo, el vuelo de Hanói a Hoi An cuesta 50€ y el de Dong Hoi a Hanói 40€. Pero el mayor ahorro se nota sobre todo en los vuelos a Camboya, porque el vuelo de Hanói a Siem Reap cuesta solo 55€ (frente a los 160€ que cuesta normalmente) y el vuelo de Siem Reap a Hanói o Ho Chi Minh es gratis si se ha volado con ellos desde España. Las tarifas de Vietnam Airlines son un poco más caras para el vuelo España-Vietnam, pero si se aprovecha este descuento en los vuelos internos, es posible que al final salga más barato.

Es muy importante tener en cuenta que es necesario tener un visado para entrar en Vietnam. Hay dos opciones para conseguirlo: en la embajada de Madrid o en el aeropuerto «on arrival», es decir, al llegar al aeropuerto de Vietnam. La manera de asegurarse al 100% la entrada en el país es tramitando el visado en la embajada de Vietnam en Madrid. Sin embargo, los que no vivimos en la capital nos encontramos varios problemas. El primero es que en la web casi no hay información; el segundo, que cuando nos pusimos en contacto con la embajada nos dieron información a medias, con lo que nos quedamos igual o peor; y, tercero, que es mucho más caro hacerlo en la embajada que en el aeropuerto (el visado multientrada en la embajada son 95€ más gastos de envío, frente a los 65$ en el aeropuerto). Además, al ver la poca agilidad que tenían, no nos hacía mucha gracia enviar los pasaportes por correo o mensajería, así que empezamos a estudiar la opción de tramitar el visado al llegar al aeropuerto de Vietnam.

Al llegar a la zona de visados hay que ir a la izquierda

Para conseguir el visado en el aeropuerto de Vietnam es imprescindible presentar una carta de invitación al país, junto con un formulario rellenado, una fotografía tipo carné y 45$, si es visado de una entrada, o 65$, si es multientrada, como en nuestro caso. En internet encontraréis muchas páginas web que tramitan la carta de invitación por un módico precio, pero es mejor contratar un servicio turístico con una empresa local y que os tramiten la carta para no correr riesgos. Nosotros llevamos dos cartas de invitación: la primera nos la gestionó una amiga que trabaja en una mayorista de viajes con la que reservamos tres noches de hotel. Esto fue un favor personal, así que no os pondré los contactos. La segunda carta la conseguimos al reservar el crucero por la bahía de Halong con la empresa Asia Tour Advisor (en realidad solo hace falta una carta, pero como nos ofrecieron una segunda, también la tramitamos por si las moscas). Un consejo: es mejor tramitar la reserva con semanas de antelación, porque el gobierno vietnamita tarda unas dos o tres semanas en expedir la carta y siempre es mejor tener tiempo de sobra por si se equivocan en algún dato personal. Una vez lleguéis al aeropuerto de Vietnam, tenéis que ir con la documentación a la ventanilla «Landing visa». Allí dais la documentación con el pasaporte y esperáis a que os hagan el visado. Nosotros esperamos cerca de 50 minutos. El visado de una entrada para una estancia de 30 días cuesta 45$ y el de multientrada para 30 días 65$. Se paga en dólares americanos, así que es mejor llevar preparada esa cantidad antes de subir al avión. A malas, podéis pagar en euros, pero pagaréis 45€ o 65€ y os saldrá más caro. Una vez con el visado expedido, se puede proceder al control de pasaportes y salir a buscar la maleta facturada.

La cola para pedir el visado en el aeropuerto

Desde el pasado 1 de julio de 2015 está en vigor una ley que permite la entrada a ciudadanos con pasaporte español a Vietnam sin visado. Esta ley, de momento, estará en vigor hasta el 1 de julio de 2017 y para poder acogerse a ella hay que cumplir los siguientes requisitos:

  1. Viajar a Vietnam menos de 15 días.
  2. Tener el billete de avión de vuelta comprado para probar que se saldrá del país en 15 días.
  3. No volver a solicitar la entrada a Vietnam en los 30 días posteriores.

Podéis encontrar más información sobre los visados en la Embajada de Vietnam en Madrid.

Es el puerto de entrada principal para los vuelos procedentes de Europa y la capital económica del país. La vida es un ir y venir constante de gente, motos por todos lados pitando y negocios abiertos hasta tarde, pero fue la que menos nos gustó del viaje.

Depende mucho de dónde esté el hotel, pero hay varios autobuses de línea que conectan el aeropuerto con el centro. En nuestro caso, tomamos el autobús 152. El billete sencillo de bus cuesta 5000 dongs y hay que pagar otros 5000 por la maleta, ya que ocupa un asiento del autobús que es bastante pequeño. En nuestro caso, el autobús paraba a 200 metros de nuestro hotel con lo que fue muy práctico y barato. El autobús 152 funciona de las 6 de la mañana a 6 de la tarde y pasa uno cada 15-18 minutos. Desde el aeropuerto al hotel tardamos 25 minutos, aunque puede variar según el tráfico. Otra opción más práctica pero más cara es ir en taxi: en el hotel nos recomendaron usar solo las compañías Vinasun o Mailinh (no aceptéis falsificaciones). Los taxis tienen taxímetro, pero es posible que os pidan negociar un precio antes. De todos modos, si os encontráis con ese caso puede que sea mejor parar a otro taxista e ir con el taxímetro porque os saldrá más barato.

152 el bus que conecta el centro de Ho Chi Minh con el aeropuerto

La opción menos complicada es pedir al hotel que os vaya a recoger. A nosotros nos pidieron 13$, pero el precio dependerá sobre todo de la distancia y la categoría del hotel. A la vuelta tomamos nuevamente el autobús 152, esta vez desde Ben Tanh Market. Como el primer bus sale a las seis de la mañana, por la plaza pasó a las 6.20 am. Tenedlo en cuenta si tenéis que tomar un bus matutino.

Parada del 152 en Tanh Market, Ho Chi Minh

En Ho Chi Minh hay una enorme cantidad de hoteles de todo tipo y todas las categorías. Nosotros finalmente nos decantamos por el Town House 50, un hostal pequeño con una decoración bastante cuidada situado en el distrito 1, en la calle Bui Thi Xuan. La habitación doble con baño, desayuno y wi-fi nos costó 32$. Si se paga con tarjeta, hay que sumar un 3% de comisión. Como no tienen web propia, reservamos en Booking y pagamos directamente en el hotel. La única pega es que no tiene ascensor y nuestra habitación estaba en el segundo piso. La última noche del viaje también la pasamos en Ho Chi Minh, pero el Town House 50 no tenía habitaciones dobles disponibles para esa noche, así que reservamos alojamiento en el hotel Hong Vina, de nuevo a través de Booking.com. Nos decantamos por ese hotel porque está muy cerca de la parada del autobús 152. Está en la zona del mercado de Ben Tanh y nos costó 32$. La habitación era pequeña y sin ventanas, pero estaba limpia y reformada recientemente. Por la mañana no pudimos desayunar porque el desayuno empieza a las 7:30 am, aunque en las críticas leímos que era muy malo. Este hotel no está mal para una noche, pero por la relación calidad-precio nos quedamos con el Town House 50.

Habitación doble en el Town House 50

Llegamos a Saigón a las 8 de la mañana sin apenas haber dormido durante todo el vuelo. Solo visitamos la ciudad por la mañana, mientras nos preparaban la habitación. Hicimos todo el recorrido a pie porque el hotel está muy céntrico. Esto es lo que visitamos en una mañana: 1. Ben Tanh Market 2. El Palacio de la Independencia 3. Catedral de Notre Dame 4. Oficina de correos de Ho Chi Minh 5. Parque del 23 de setiembre 6. Museo de los restos de la guerra 7. Pagoda del Emperador de Jade. Esta pagoda está a una hora andando del Town House 50, así que tomamos un taxi con taxímetro que nos costó 69 000 dongs. Está a unos 20 minutos andando de Notre Dame.

En este artículo os hacemos algunas recomendaciones de restaurantes en la ciudad hechas por autóctonos.

Antes de viajar a Vietnam habíamos oído todo tipo de opiniones sobre la excursión al delta del Mekong. Se pueden hacer cruceros de varios días como en la bahía de Halong, pero vimos que salían bastante caros y tampoco teníamos tanto tiempo. Este fue uno de los mayores problemas, ya que lo ideal hubiera sido viajar hasta el delta por nuestra cuenta y pasar una noche allí para levantarnos pronto a la mañana siguiente y poder visitar uno de los famosos mercados flotantes. Como solo teníamos un día para explorar el delta, decidimos hacer la excursión con el hotel. Kim Travel, la agencia con la que trabaja el hotel, tiene dos excursiones de un día. La primera es a Cai Be y Vinh Long, para ver el mercado flotante, pero como me comentó MC de Locos por los viajes, cuando llegas a Cai Bei ya es tan tarde que el mercado casi está cerrado. Así que optamos por la segunda excursión en la que se visita My Tho y Ben Tre. Lo que tenía que ser una bonita experiencia visitando un par de islas del delta, acabó siendo un despropósito turístico total. Fue como si hubiéramos aterrizado por arte de magia en la nueva área temática de Port Aventura. Que conste que Port Aventura me encanta, pero porque sé exactamente a lo que voy y en esta excursión no.

Música tradicional express

Quizás el problema fue que no estábamos bien informados. A las 7:30 nos vinieron a buscar al hotel y sobre las 11 de la mañana nos subíamos a una barcaza para ir a la isla de enfrente. Allí paramos primero en un puesto donde nos explicaron las maravillas de la miel que allí se produce. Tras la degustación de un té con miel y limón, nos enseñaron los productos que podíamos comprar. Luego caminamos unos cien metros por un camino abarrotado de tiendas de recuerdos hasta llegar a otro bar, donde nos sentamos a oír un par de canciones tradicionales acompañados de fruta y más té. Tras la actuación, pasaron el platillo de la propina para las artistas. Después, seguimos caminando por el camino repleto de tiendas hasta un pequeño embarcadero y nos dieron un paseo en barca entre los juncos. Pensaba que esto iba a compensar todo lo anterior, pero no. El canal era un vaivén de barcas, por un lado iban llenas y por el otro volvían vacías, y parecía que estábamos en la atracción de los tronquitos de Port Aventura. El paseo duró apenas 5 minutos, volvimos al bote y nos llevaron a otra isla.

Como en los tronquitos de Port Aventura…

Allí fuimos a parar a una fábrica de caramelos, con la consecuente demostración y venta. Finalmente, acabamos en un restaurante donde nos ofrecieron el menú básico incluido, pero que se podía mejorar pagando más, claro. Y así finalizó nuestra visita al delta del Mekong, con cierta cara de tontos por haber perdido el tiempo de esta manera. Insisto en que la culpa fue nuestra, primero por no informarnos y, segundo, por tener poco tiempo para explorar la zona, pero en ningún otro viaje había tenido una sensación tan clara de estar en una excursión fast-food: visita poco, compra mucho y rápido. Esta excursión nos costó 345 000 dongs, aunque el precio varía según la comisión que se lleve cada hotel.

Nota: Edorta, un buen amigo y lector del blog que viajó a Vietnam en 2016 nos comentó que hizo el tour del Mekong de dos días y una noche por 25€ por persona. El tour incluía una de las dos comidas en el Mekong, transporte y visitas a diferentes talleres de la zona (fábrica de noodles, fábrica de caramelos de coco, muestra de frutas tropicales, visita al mercado flotante… ), y noche de hotel en el Mekong con desayuno. Lo reservaron en una agencia de Ho Chi Minh de la zona mochilera (bookingyourtravel) pero cerca había muchas otras y todas con precios similares. Asegura que era más económico que reservarlo desde España o en el hotel de Ho Chi Minh. El hotel del Mekong no era nada del otro mundo, pero por ese precio ¿qué más se puede pedir?

Si os interesa todo lo que rodea la guerra de Vietnam, no os podéis perder la excursión a los túneles de Cu Chi. Nosotros no la hicimos porque el tema de la guerra no nos atrae tanto como para meternos en cavidades muy estrechas. Tuvimos suficiente cuando entramos en la pirámide de Dashur y las experiencias claustrofóbicas no son lo nuestro.

Si estáis interesados en hacer esta excursión, Edorta la contrató en la misma agencia que contrataron la excursión al Mekong. Hicieron una visita de un día para ver el templo de Cao Dai y los túneles de Cu Chi. El precio es de 11€ pero la entrada de los túneles se paga por separado y cuesta 110.000 vnd por persona.

Este pueblo es famoso por los sastres, los farolillos de colores y por ser patrimonio de la humanidad por la UNESCO. A pesar de que están echando a perder el centro histórico con una sobreabundancia de tiendas turísticas, es un buen lugar donde pasar unos días para perderse por los alrededores en bici, comer bien y disfrutar.

La ciudad de Hoi An no tiene estación de tren ni aeropuerto, así que para llegar hay que viajar hasta la ciudad de Danang, donde está la estación de tren y aeropuerto más cercanos. Nosotros optamos por el avión, ya que es más rápido, cómodo y asequible. Desde Ho Chi Minh se puede volar a Danang con Vietjet Air y con Vietnam Airlines. La primera es una compañía de bajo coste, pero cuando consultamos los precios y los horarios, volar con Vietnam Airlines salía casi por el mismo precio y así nos anotábamos las millas. El vuelo de ida nos costó 1 100 000 dongs. Cuando vayáis al aeropuerto de Ho Chi Minh, es mejor hacerlo con cierta antelación ya que la facturación en la terminal de vuelos domésticos es un poco caótica. En mayo de 2014, los vuelos domésticos a Hanói de Vietnam Airlines facturaban en los mostradores G y K, el resto de destinaciones en los mostradores H y la cola era bastante larga.

La opción barata sería coger el minibús a la ciudad de Danang y allí ir hasta la estación de autobuses locales para ir a Hoi An. El problema es que la estación de autobús de Hoi An está bastante alejada del centro, con lo que allí tendréis que tomar un taxi o mototaxi hasta el hotel. Otra pega es que los conductores del bus de Danang a Hoi An son muy piratillas y seguramente os harán pagar mucho más de los 18 000 dongs que cuesta el trayecto. De hecho, en la estación de bus conocimos a una pareja que acababa de llegar a Hoi An y les habían cobrado 100 000 dongs a cada uno. En el aeropuerto se puede tomar un taxi, el precio con taxímetro puede ir de los 400 000 a los 560 000 dongs dependiendo de la situación del hotel y de la integridad moral del taxista. Por otro lado, en la oficina de información se puede contratar un transfer por 420 000 dongs para dos personas, exactamente el mismo precio que nos cobraba el hotel por irnos a buscar. Me da a mí que todos tienen pactados los precios del trayecto del aeropuerto de Danang a Hoi An, porque para hacer el camino a la inversa (de Hoi An al aeropuerto de Danang) sí que hay servicios shuttle que te llevan por 95 000-110 000 dongs por persona. En Hoi An preguntamos si este servicio se hacía a la inversa y nos dijeron que no. Finalmente, fuimos con un taxi pero negociamos el precio para no tener sorpresas y nos salió por 420 000 dongs.

Tan Ky House en Hoi An

Pasamos tres noches en el Ancient House Resort. Está a unos 20 minutos andando del centro, pero tiene un servicio de traslado al centro a horas puntuales y además tiene un servicio de préstamo de bicicletas. El hotel está bastante bien, aunque algo desgastado. La piscina que tienen se agradece mucho, porque con el bochorno que hacía en mayo, apetecía mucho darse chapuzones en el agua. Además, tienen una zona reservada en la playa, que está a 3 kilómetros e incluye tumbonas, toallas, duchas y aparcamiento para las bicicletas a disposición de los huéspedes del hotel. La habitación doble con baño, desayuno y wi-fi cuesta 1 563 750 dongs.

El mayor atractivo de esta población es el casco antiguo de la ciudad, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Antiguamente fue un puerto muy próspero y eso contribuyó a la arquitectura de diversos estilos que aún se conserva. El barrio antiguo es bonito y nos recordó ligeramente a Pingyao en China. El lado negativo es que todo el centro histórico está repleto de tiendas turísticas y restaurantes, y eso hace que pierda algo de encanto. Para visitar el centro histórico es necesario comprar una entrada que vale para todos los días de la estancia y da derecho a acceder a cinco de los veintitrés puntos de interés. Cuesta 120 000 dongs.

Excursión a la montaña de mármol

Tras la decepción que nos había supuesto la excursión al delta del Mekong, decidimos hacer las excursiones desde Hoi An por nuestra cuenta para ir a nuestro aire y ver la cosas con más tranquilidad. La montaña de mármol se alza en la carretera que va de Danang a Hoi An, así que si os interesa podéis negociar una parada de dos horas con el conductor en el aeropuerto o al volver hacia Danang. Nosotros fuimos hasta la estación de autobús local, ya que el bus que va de Hoi An a Danang tiene parada a cinco minutos de la entrada. El primer problema es que tardamos casi dos horas en llegar a la estación porque tanto el mapa que nos dieron en el hotel como el de la Lonely Planet indicaban muy mal la estación. Un consejo: ir en taxi o en moto hasta la estación de autobuses local. El segundo problema es que los del autobús nos quisieron cobrar más de lo que tocaba. En lugar de los 18 000 dongs de rigor, nos pidieron 30 000 por persona, pero como estábamos cansados, empapados de sudor y con pocas ganas de discutir, subimos al bus, le dimos un billete de 50 000 al conductor y todos contentos. Total, no nos íbamos a discutir por 0,23€.

La visita a la montaña de mármol es muy recomendable, sobre todo la visita a la cueva Linh Nhan, que es bastante impresionante. Es buena idea llegar allí a las 11 de la mañana porque los rayos de luz entran como chorros de agua en la cueva. La entrada cuesta 15 000 dongs y el mapa 15 000 más. Hay un ascensor que sube hasta arriba por 30 000 dongs ida y 45 000 dongs ida y vuelta, pero la subida no es nada larga y si estáis más o menos bien físicamente no vale la pena pagar. Al volver con el autobús, nos encontramos precisamente con el mismo conductor y al vernos subir esbozó una sonrisa, le dimos otros 50 000 dongs y nos sentamos.

Mapa del recinto de la Montaña de Mármol

Al llegar a la estación de bus, decidimos ir en mototaxi hasta el hotel para no hacer más el primo. Ir los dos montados en una solo moto (con el taxista) nos costó 50 000 dongs y tardamos 10 minutos en llegar y tirarnos ipso facto a la piscina del hotel.

Interior de la cueva

Excursión a las ruinas de My Son

Este conjunto arqueológico de la cultura cham está a una hora de Hoi An. La excursión en grupo os puede costar entre 10$ y 15$ dependiendo de dónde la contratéis y de si volvéis en bus o en barca por el río. Como no queríamos hacer una excursión de grupo, miramos cómo hacerlo de otra manera. Estuvimos tratando de hacer la excursión de un día con Hoi An Motorbike Adventures que ofrecen un viaje en moto por caminos secundarios y parando a comer en casa de una familia de lugareños por 90$. Aunque esta excursión nos atraía mucho, nos pareció un poco cara, así que negociamos con el mismo conductor de moto que el día anterior nos había llevado de la estación de bus de Hoi An al hotel. Por dos motos con sendos conductores para ir a las ruinas de My Son, esperarnos allí dos horas y traernos de vuelta, nos pidió 500 000 dongs. Intentamos negociar el precio, pero nos dijo que estaba muy lejos y nos pareció correcto, así que a las 6:30 nos vino a buscar al hotel al día siguiente. La entrada a las ruinas cuesta 150 000 dongs y se requiere un mínimo de una hora y media para verlas con calma. Lo mejor de todo es que al estar allí a las 7:45 de la mañana, pudimos ver las ruinas solos y con mucha tranquilidad. A las 9 de la mañana empezaron a llegar los grupos de los hoteles y empezó a ponerse imposible. Así que el consejo es llegar a primera hora de la mañana (abren a las 6 am). Al mediodía tampoco hay casi nadie, pero en algunas ruinas casi no hay sombras y os achicharraréis. Los templos de My Son nos recordaron un poco a los templos de Prambanan en Indonesia.

Atención porque al volver al hotel, el conductor va y nos dice que no eran 500 000 dongs en total, sino 500 000 por moto. Menos mal que el día anterior habíamos dejado el trato escrito en un papel con nuestro nombre, el nombre del hotel y el precio que acordamos. El conductor hablaba muy poco inglés y no sé si fue confusión de él o que realmente nos quería engañar, pero nos pusimos firmes y al tener lo acordado por escrito acabó resignándose.

Hacerse ropa a medida en una sastrería de Hoi An

Hoi An es famosa por sus sastrerías que hacen ropa a medida a precios realmente buenos. Hasta se dice que muchos australianos van allí a hacerse los vestidos de novios y de damas de honor. Hay tantas sastrerías, que es complicado saber dónde hacerse la ropa con cierta calidad. Pensad que cuanto más barato paguéis la prenda, posiblemente será de peor calidad. Tras mirar por varias tiendas la calidad de las prendas expuestas y de los tejidos, decidí hacerme una chaqueta de abrigo en la sastrería-boutique Yali. Ya que me iba a gastar el dinero, quería algo que me durara y que fuera atemporal. En esta sastrería tienen una lista con los precios aproximados que cuestan las prendas, así que no hay que ponerse a negociar como en otros sitios. Al entrar te llevan a una salita y te preguntan qué te quieres hacer. Si no llevas una foto del diseño que quieres que te hagan, te empiezan a enseñar catálogos repletos de recortes de revistas de moda clasificados por prendas: chaquetas de mujer, vestidos para el trabajo, vestidos de fiesta, camisas, etc.

Una vez has decidido el diseño que quieres, te llevan a escoger los tejidos. Aquí hay que tener la mente muy abierta, porque no tienen materiales infinitos. Por ejemplo, yo quería la chaqueta de un color muy concreto, pero no lo tenían. Si realmente tenéis en mente un tejido y color concretos, primero pedid que os enseñen los tejidos para no perder el tiempo. Finalmente, me hice la chaqueta de un color neutro, porque pensé que así tardaría más en pasar de moda. Lo bueno de hacer la ropa a medida es poder decidir cómo quieres que sea, cómo quieres que sea el corte, los bolsillos, el cuello, etc. Lo malo de seguir una foto como modelo es que hasta que no te lo pruebas no sabes si te gustará o no cómo queda puesto, y una vez hecho, te lo tienes que comer con patatas.

Después de decidir el diseño y el tejido, pasan a tomarte las medidas. En Yali me llevaron a una sala donde había un ordenador con una cámara para sacarte la imagen en un fondo verde con las medidas de altura y anchura señaladas. Luego, te toman las medidas más exactamente con la cinta métrica. La ropa se confecciona en 24 horas y se hacen varias pruebas. Al hacer el encargo se paga el 50% (se puede pagar con tarjeta y no cobran comisión) y el 50% restante cuando está acabada. Al día siguiente al mediodía hice la primera prueba. La chaqueta no estaba del todo acabada y la dejaron muy estrecha, con lo que tuvieron que sacar tejido de la espalda y alargar las mangas. En la segunda prueba decidimos los botones, aunque la selección que tienen es un poco reducida, y al final me decidí por unos que eran bastante grandes.

Pin
Send
Share
Send