África

Crucero por el Nilo: Excursión a Edfu y Kom Ombo

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A las 6 de la mañana nos llamaron para despertarnos, ya que a las 7 teníamos la visita al templo de Edfu. Habíamos estado navegando durante la noche y cuando nos despertamos estábamos delante del templo. En Edfu básicamente solo se visita el templo. Los cruceros atracan delante de él y al acabar las visitas se van. Por ese motivo, los vendedores de recuerdos quizás son un poco más agresivos que en el resto del país. Saben que solo tienen los diez minutos que se tarda en ir caminando del barco al templo para hacer la venta.

Essam dándonos las explicaciones en en templo de Horus en Edfu.

Estatua de Horus

El templo de Edfu está dedicado a Horus y es bastante grande. Fue construido durante la época ptolemaica, así que fue de los últimos templos que se construyeron. Ptolomeo fue el general que Alejandro Magno dejó en Egipto para gobernar el país y su última descendiente fue Cleopatra.


El templo de Horus en Edfu es uno de los que mejor se conserva en Egipto, aunque dudo que eso dure mucho más, ya que en los escasos 45 minutos que pase allí, vi a los turistas hacer auténticas barbaridades, desde fumar puros delante de pinturas, tirar colillas al suelo, tocar los relieves, etc. Realmente me apetecía estrangular a más de uno. Desgraciadamente, esa conducta se repetía en todos los templos del crucero que visitamos. El turismo de masas acabará por destrozar lo que queda del país.

En esta foto se pueden apreciar los dos tipos de capiteles de los templos egipcios,
simulando las dos plantas que representan el alto y el bajo Egipto: la flor de loto y el papiro.


Después de visitar el templo volvimos al barco y al poco de subir zarpó en dirección a Kom Ombo. En el bar, Essam nos dijo que quien estuviera interesado en comprar cartuchos con el nombre escrito en jeroglífico que bajara en una hora. Aunque no tenía ningún tipo de intención de comprar, baje por curiosidad. Como un gran comercial que era, nos enseñó los colgantes y pulseras de plata en las que podías pedir que te inscribieran la forma del cartucho con el nombre que quisieras. Los precios iban desde los 15€ el más sencillo (colgante de plata con cordón de cuero) hasta el más caro que era de nácar con los jeroglíficos en plata que valía 60€. A mí me parecieron muy caros y de un gusto poco dudoso, así que no compré nada, pero el resto acabó comprando mucho. Menudo negocio tienen montado las agencias y los guías… Al acabar el teletienda subimos a cubierta para disfrutar del paisaje mientras navegábamos en dirección a Kom Ombo.

Disfrutando del paisaje en la cubierta del barco.

A las tres de la tarde fuimos a visitar el templo de Kom Ombo, dedicado a las divinidades Sobek (con cabeza de cocodrilo) y a Horus. Lo más destacado de este templo, aparte de ser doble, es el relieve de un calendario. Sobre este hay dos teorías: o que es un calendario normal o que era una agenda de las festividades religiosas. La verdad es que a estas alturas del viaje ya estaba un poco saturada de templos, de Amón y toda la família de dioses entera. Supongo que el problema es que en un breve periodo de tiemplo se visitan todos los templos seguidos y uno acaba colapsado.

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